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El lugar donde fueron encontrados los restos del Che es parte
de la ruta
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Por
las calles de la Higueras
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La apasionante aventura del Che Guevara
Una travesía de cinco días por la 'Ruta del Che Guevara'
en los parajes del sudeste de Bolivia basta para revivir la última gesta del
guerrillero
EFE.-Una travesía de cinco días por
la "Ruta del Che Guevara" en los parajes del sudeste de Bolivia basta para
revivir la última gesta del guerrillero y probar que su mito aún puede crear
esperanzas en esta tierra donde murió hace 37 años.
Los antiguos pueblos y caminos bolivianos por los que anduvo el combatiente
argentino-cubano han vuelto a latir con la reciente inauguración de esa ruta
como el nuevo destino turístico de Bolivia y en cuya primera expedición de
promoción participó la agencia EFE.
El viaje a lo largo de más de setecientos kilómetros es una permanente evocación
de la guerrilla, pero también un encuentro con tierras calientes, vistosos
valles, contrafuertes andinos, bosques secos y caudalosos ríos que hacen
doblemente memorable la travesía.
Convencidos del éxito del proyecto, los pobladores de la zona se empeñan en
mantener viva la historia de la guerrilla, cuya marcha duró once meses y
concluyó con la ejecución del Che el 9 de octubre de 1967 en población de La
Higuera.
Ese día el ejército boliviano, con ayuda estadounidense, dio fin a un vasto plan
revolucionario de Guevara, que apuntaba a expandirse a Argentina y Perú desde
Bolivia.
Su aventura es recordada en los pueblos de Camiri, Lagunillas, Vallegrande,
Pucará, La Higuera, Samaipata, Monteagudo y Muyupampa, que han encarado este
proyecto para reducir las zonas de endémica pobreza que poseen y donde inclusive
hay guaraníes en cautiverio.
En su diario de campaña, el "Che" siempre lamentó no haber podido reclutar a
campesinos de esa zona y sobre ellos inclusive quedó el estigma de la traición,
lo cual, a primera vista, parece contradecir la intención de éstos de usar ahora
el mito para mejorar su vida.
Sin embargo, es necesario estar en ese
remoto lugar para darse cuenta de que los campesinos en 1967 "no sabían lo que
era la palabra guerrillero, ni la palabra comunista y no sabían quién era el
Che, ni para qué venía", asegura el argentino Favio Giorgio.
Giorgio, un declarado seguidor de los ideales "guevaristas", vive en Vallegrande
hace tres años y trabajó para la organización de origen británico Care-Bolivia,
que se asoció a los municipios y guaraníes de la zona para hacer realidad la
"Ruta del Che".
El alemán Erich Blossl, asentado hace varios años en Vallegrande y que fue uno
de los primeros en fotografiar el cadáver de Guevara en una lavandería del
hospital Señor de Malta de esa ciudad, cree que la ruta "tiene mucho futuro"
porque mostrará el verdadero camino por donde anduvo la guerrilla.
"La mayoría de la gente no cree que haya sido capaz de andar por ese terreno,
que es mortal. Lo que estos guerrilleros con el Che han soportado físicamente es
increíble", remarca Blossl.
Un buen comienzo para hacer la ruta es la población de Lagunillas, donde el
mismo Ejército boliviano ayudó a montar un museo en una antigua cárcel militar
otorgando mapas, fotografías y muestras del armamento usado en las operaciones
antiguerrilleras de hace 37 años.
En otra parada, en el cuartel militar de Camiri es posible oír del viejo soldado
Renold Guardia historias sobre el intelectual francés Regis Debray y el artista
argentino Ciro Bustos, y las peleas que sostenían porque este último ayudó al
Ejército haciendo retratos de los guerrilleros.
Ambos fueron condenados en 1967 por un
tribunal militar a 30 años de prisión, pero un gobierno militar de izquierda los
absolvió tres años después y salieron del país.
La comunidad de Yeso logró ingresar a la ruta construyendo un albergue para los
visitantes que cruzan el Río Grande en un pontón, casi en el mismo lugar donde
fue aniquilada la columna guerrillera de Joaquín y Tania, los nombres de guerra
del cubano Vitaliano Acuña y la germano-argentina Tamara Bunke Bider.
Las últimas paradas de la ruta están en La Higuera y Vallegrande, que acogen
otros dos museos dedicados a la guerrilla y pasaron a la historia por haber sido
los lugares donde se ejecutó al Che y sus restos estuvieron ocultos casi 30 años
antes de ser llevados a Cuba en 1997, respectivamente.
La Higuera se ha convertido en una suerte de santuario para los seguidores del
revolucionario, que llegan hasta el lugar, entre ellos muchos argentinos y
cubanos, que a partir de ahora cuentan con mejores servicios turísticos gracias
a este proyecto.
La revolución turística que ahora se espera en la zona será promovida en las
ferias de Londres, el 7 de noviembre, y luego en Argentina, España y Berlín.