Fuente: fulanos.cjb.net
Que suene la banda, que se oiga la orquesta porque ya llega
la fiesta grande de los vallegrandinos. Más de diez mil personas se alistan para
pasar cuatro días de jolgorio en los valles cruceños. A pesar de la crisis, este
año la alegría será igual.
La fiesta grande de los
vallegrandinos se viene con todo. Y es que las más de 30 comparsas y
agrupaciones menores del lugar que participan año a año del jolgorio provincial,
ya ultiman los detalles para meterse de lleno y disfrutar de los cuatro días de
fiesta al son de las bandas y orquestas tradicionales de la provincia.
Del domingo 06 al miércoles 09 de
febrero es la cita en Vallegrande. La costumbre de la celebración en el pueblo
arranca el domingo en la mañana con el corso infantil, continúa en la tarde con
el gran corso de mayores, paradas de caballos y bailes típicos; y concluye con
la elección de la reina del carnaval vallegrandino en una solemne jornada que
concentra a más de tres mil personas en la “Tradición”, el local elegido para la
ocasión. La mojazón es total entre el lunes y martes de “chajlla”. Las salteñas
de doña “Mentirosa”, la ranga y la papalisa del mercado, los calditos, el
charque y el bistec con ají en polvo, el asadito, las kjaras y el escabeche de
chancho, además de los “aviones y el enrollao”, la papá con queso y el mote con
quesillo, deleitan el gusto hasta de los más exigentes. Ni qué decir de las
bebidas. La rica chicha es combinada con la variedad de traguitos (cócteles)
macerados y preparados especialmente para el carnaval.
Hay de todo y para todos, desde
ciruelo, quirusilla, guayabilla hasta yana-yana y membrillo; lo del olor y sabor
del rimpolio es simplemente espectacular. La mayoría de las comparsas realizan
la tradicional ambrosía el miércoles por la mañana, después de un almuerzo de
confraternidad se viene la despedida. El elegido comienza a agonizar y la viuda
a llorar,entretanto, los comparseros se pringan de pintura mientras los
dolientes alistan las vestimentas y llaman al señor cura para la procesión.
Al caer la tarde del miércoles la
plaza 26 de Enero se vuelve a llenar de gente para cerrar con broche de oro el
carnaval. En medio del llanto y la desesperación los comparseros se despiden del
pueblo con sepelios y entierros sarcásticos gritando a una voz: ¡hasta el año
carnaval!. Pero ¿Cómo llegar a Vallegrande?, fácil, por la carretera antigua a
Cochabamba hay que recorrer 200 kilómetros totalmente asfaltado hasta Mataral,
de allí tomar el camino de la izquierda y recorrer 50 kilómetros hasta
Vallegrande. La mayoría de los carnavaleros van en su propio vehículo, sin
embargo, también hay flotas y buses que parten de la avenida Grigotá entre el
segundo y tercer anillo. Los hoteles, hostales y alojamientos se encuentran a
precios variados que van desde los 30 hasta los 50 bolivanos la noche por
persona. IMPERDIBLE Comparsas.
Más de 30 son las comparsas que se
registran para participar del carnaval, la mayoría de ellas van desde Santa
Cruz, por cuanto entre mayores, jóvenes y niños de la colonia vallegrandina,
prácticamente le dan vida a la fiesta grande de la provincia. Grupos • Hay
comparsas de todos los tiempos.
Desde la más antigua como los
“Tigres”, pasando por generaciones intermedias como los “Cumpitas”, “Tronaderas”,
“Piratas”, “Mala Vida”, “Almas negras”, “Polvoretes”, “Picapiedras”, “Tauras”,
“Picarones”, “Alegrones”, “Pipas”, “Vanidosos”, “Guachas”, “Caprichosos”, “Aguilillos”,
“Testarudos”, “Andariegos”, “Inocentes”, “Fulanos”, “Pupa Pupa’; entre otros.
Noche • “La Tradición” es el nombre del local nocturno más grande de
Vallegrande, allí se realizan las fiestas durante las cuatro noches que dura el
carnaval. Durante la última década la fiesta siempre fue amenizada por “Danubio”,
“Bolivia Band”, “Súper Auto”, ex “Carro Show”; para este año anuncian otra
sorpresa.
Sergio Sandóval Justiniano